Orientación terapéutica

Mis perspectivas del ser humano y de la psicoterapia

Parto de una visión holística del ser humano, que entiendo como un sistema integrado por las dimensiones fisiológica, física, emocional, cognitiva y espiritual, todas las cuales se influencian mutuamente, dando lugar a nuestra experiencia.

La forma en la que nos experimentamos a nosotros mismos, los demás y el mundo empieza a construirse en el momento mismo de la concepción y es un fruto complejo de nuestro proceso de socialización.

La calidad de los vínculos establecidos con las figuras principales de crianza, las experiencias vividas y el contexto sociocultural en el que hemos nacido y crecido interactúan para configurar, entre otras, nuestra identidad, nuestra manera de relacionarnos, nuestra capacidad para autoregularnos y la manera de experimentar e interpretar lo que nos sucede. Configuran, pues, también, tanto nuestros recursos como nuestras limitaciones. Dado que este proceso se forja de manera inconsciente, un primer paso necesario hacia vivir con mayor libertad consiste en favorecer la conciencia de uno mismo e identificar las causas históricas que explican que a día de hoy seamos como somos.

Basándome en la concepción de salud de la Organización Mundial de la Salud, que la define como «un estado de completo bienestar físico, mental y social, no sólo la ausencia de afecciones y enfermedades» (OMS, 1946), entiendo la psicoterapia como un proceso de acompañamiento hacia conocerse a uno mismo y vivir con fidelidad a quien uno es, así como con mayor libertad respecto a los condicionamientos y limitaciones derivados del proceso de socialización. La relación terapéutica, entendida como un encuentro profundo entre dos seres humanos, se convierte en un vehículo básico para la consecución de estos objetivos. Se trata de crear un vínculo basado en la empatía y la aceptación positiva incondicional que favorezca la exploración de la experiencia que se va desplegando a cada momento y de aspectos inconscientes con la máxima seguridad y, en último término, promueva los cambios deseados. Como finalidad última contemplo promover la conexión de la persona con su propio potencial de autosanación. 

Teóricamente, me nutro de modelos de orientación humanista e integro conceptos y técnicas, entre otros, de la Psicoterapia integrativa, la Psicoterapia centrada en la persona, la Psicoterapia de reprocesamiento del traumalos Sistemas de la familia internala Gestalt y de modelos corporales como la Biosíntesis, la Psicoterapia centrada en el cuerpo (método Hakomi), el Modelo sensoriomotriz de psicoterapia.

PSICOTERAPIA CENTRADA EN EL CLIENTE

Creada por Carl Rogers, parte de la unicidad de cada persona y se caracteriza por la libertadad y la responsabilidad del cliente en su trabajo de transformación. Emfatiza la importancia de tres actitudes básicas en el terapeuta para facilitar el proceso de ampliar el propio concepto del yo para llegar a ser quien uno es: la aceptación positiva incondicional, la empatía y la congruencia.

SISTEMAS DE LA FAMILIA INTERNA

Formulado por Richard Schwartz, postula que  la mente está compuesta por partes (subpersonalidades) y el Self, la esencia de quienes somos y el agente de sanación psicológica. El objetivo consisten en liberar las cargas de las partes que han asumido roles extremos para que puedan asumir papeles sanos. armonizar las relaciones entre ellas y conseguir ser liderado por el Self.

PsicoterApia Gestalt

Gestada por Fritz Perls,   su iniciador, la define como «la filosofía de lo obvio«, puesto que se focaliza en la experiencia del aquí y ahora de la persona. Caracterizada  por la creatividad terapéutica y el uso de diversidad de técnicas, tiene como finalidad, según Perls, «integrar  todas las partes dispersas, alienadas y desposeídas del sí mismo y hacer de la persona, nuevamente, un todo entero».

Biosíntesis

Elaborado por David Boadella bajo el nombre «integración de vida» este  modelo de psicoterapia corporal (integrador de las dimensiones física, emocional, mental y espiritual) trabaja para la reintegración de las tres corrientes de vida derivadas del desarrollo embrionario mediante el grounding (retonificación de los músculos y la postura), el centring (liberación de la respiración y la emoción) y el facing (contacto ocular, voz y comunicación).